lunes, 27 de abril de 2009



La calle de Montcada fue abierta a mediados del siglo XII por la familia del mismo nombre a fin de comunicar los barrios barceloneses de la Bòria y el de La Ribera.

Los terrenos eran propiedad de los Montcada y pronto se convirtió en la vía burguesa por excelencia de la ciudad medieval.

Numerosos palacios abrieron sus puertas a esta calle entre los siglos XIV y XVIII, momento en que comenzó el declive del carácter burgués de esta calle.

Actualmente podemos encontrar en ella ejemplos de la arquitectura
gótica civil barcelonesa como son los palacios de Berenguer de Aguilar (sede del Museo Picasso), Cervelló-Giudice (Galería Maeght), Dalmases, de los Marqueses de Llió (Museo Rocamora de la Indumentaria), etc., todos ellos cuidadosamente restaurados y convertidos en sede de galerías de arte y museos.



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